Entre cielo y mar

Entre cielo y mar

martes, 15 de agosto de 2017

GR92: 20º y 21º etapas: de Sant Vicenç del Horts a Bruguers y de Bruguers a Garraf

GR 92: Sant Vicenç dels Horts-Coll de Querol-Sant Climent de LLobregat-Bruguers-La Foradada-Castell de Eramprunyà-Collada de la Clota-Puig de Les Agulles-Clot del Sostrell-La Morella-La Pleta-Garraf. 
(25 de Enero de 2015)

Datos técnicos: 33 km (17+16), 1238 m de desnivel positivo y 8,5 h de marcha con paradas.  Agua y comida al inicio de la 20º etapa en Sant Climent de Llobregat y en Bruguers al final de dicha etapa. 

Al tratarse de dos etapas cortas las realizamos en un mismo día, de manera que se trata de la segunda etapa más larga que realizamos. Sin embargo es la de mayor desnivel acumulado, al ser un constante subir y bajar, aunque con desniveles de escasa magnitud. 

Hay que tener en cuenta que la 20º etapa acaba en Bruguers y no hay transporte público que yo sepa, además de ser muy corta, por lo que vale la pena empalmar con la etapa 21º y hacer las dos de un tirón, aunque conviene no entretenerse en demasía para llegar con luz a Garraf. 

La primera parte nos lleva hasta Bruguers, adentrándonos en la segunda parte en el PN del Garraf, por el que continuaremos en la 22º etapa. Etapas muy variadas en lo referente al paisaje, con un curioso arco de roca en Bruguers y con el bonito roquedo y vegetación del PN del Garraf. 

Iniciamos la etapa saliendo de Sant Vicent del Horts. El GR92 sigue paralelo por la derecha de la vía de los FFCC. Al salir del pueblo tomamos un sendero que luego empalma con pistas y asciende hasta el Coll de Querol. 

Dejamos las vías de los FFCC y tomamos un sendero a nuestra derecha. 

 Al fondo Sant LLorenç de Munt.

Subiendo a buen ritmo por una carena que
bordea unas urbanizaciones.

Es increíble cómo puede salir un pino de tan parco sustrato. 
Por cierto, cuela como foto de texturas...

La ruta pierde desnivel y llanea por pistas. 

¡Cómo afean estas colmenas de casas tan bonita montaña!

Dejamos debajo la localidad de Torrelles de Llobregat.

La anchura de la pista permite caminar y conversar en grupo. 

Un nuevo tramo de ascenso nos lleva al Coll de Querol. 

En la Creu y Coll de Querol, a la modesta altura de 261 m. 

Reagrupamiento en dicho collado. 

La segunda parte de esta etapa es un descenso por pistas hacia Sant Climent de Llobregat por un valle con plantaciones de cerezos en terrazas. Lástima que la ruta no fuera en primavera porque estarían en flor. De hecho las cerezas del Baix Llobregat son excelentes y debería ser más conocidas (o quizás no...). 

Por el Jerte catalán. 

Bajando por pistas hacia Sant Climent de Llobregat. 

Carmen y Luis disfrutando del solaz matutino. 

Marcando el camino. ¡Que grande que eres Agustín!

Buen gusto y arte detrás de cada esquina. 

 Cruzamos Sant Climent de Llobregat.  Al fondo la ermita de Sant Ramon. 

¡Cómo mola la Ossa Manuela! Igual hace años montabas en una...

Pasamos por la iglesia de Sant Climent de Llobregat. 

De nuevo toca ascender por pistas y algún sendero hacia Bruguers, donde teóricamente finaliza la etapa 20ª. Este sector es muy agradable, con el Castell de Eramprunyà  en lontananza, hacia el cual nos dirigimos con certera determinación. 

Abandonamos Sant Climent de Llobregat, pueblo por el que no 
había pasado nunca. Al fondo el Coll de Querol, de dónde venimos. 

El camino transcurre entre viñedos. 

¡Que passa Eli! Al fondo el Castell de Eramprunyà. 

Dejamos momentáneamente la pista para tomar un sendero. 

Recuperamos la pista. El  castillo cada vez está más cerca. 

El siempre fotogénico ombligo de Venus (Umbilicus rupestris). 

Buscando la ruta hacia Bruguers. 

Imponente risco en el que se asienta el Castell de Eramprunyà. 
Se bordea por la izquierda para llegar a Bruguers. 

Iglesia de Santa María de Bruguers.  Hay un conocido restaurante. 
Aquí acaba la etapa 20º del GR92. Nosotros continuamos. 

Me hacía especial ilusión esta etapa ya que pasa por la Roca Foradada de Bruguers. El camino asciende hacia el Castell de Eramprunyà y enseguida nos encontramos con este arco natural esculpido por las fuerzas de la naturaleza en arenisca. La zona es muy bonita y llamativa por el roquedo y la vegetación. 

El camino se hace rocoso y es bastante empinado. 

La roca está repleta de oquedades. 

Parece que estemos en el Navajo National Park o algo parecido. 

Roca Foradada de Bruguers. 

Como podeís ver no es muy grande comparado con los arcos de las 
Montañas Rocosas. Pero es que Catalunya es un país petit...

Viladecans y Gavà y al fondo el puerto de Barcelona.  

Alcanzamos la pista desde la que se accede al castillo, 
que no se podía visitar debido a su ruinoso estado. 
Al fondo el Puig de Les Agudes, hacia donde vamos.  

Caminaremos a continuación por excelentes pistas en ligero ascenso hacia la Collada de la Clota. El paisaje es todavía típicamente mediterráneo, aunque en breve cambiará como vereís enseguida. 

Madroños, encinas, brezos, romeros...

Rama que remedaba un rayo.

Curiosas rocas en el camino que parecen un dolmen. 

Manuela inmortalizando la flora local. 
Al fondo el Castell de Eramprunyà. 

Curiosa estampa: el Castell de Eramprunyà y el puerto de Barcelona. 

Posando con el Puig de Les Agudes cada vez más cerca. 

Llegando a la Collada de la Clota, a 412 m de altura. 

Pasamos por la Collada de la Clota. 

Ya llevamos un buen rato caminando y aprovechamos para comer en la Collada de La Clota bajo la sombra de unos pinos. Repuestas nuestras fuerzas iniciamos un nuevo tramo de ascenso, mayoritariamente por estrechos caminos, hacia el Puig de Les Agudes. 

Casi, casi son texturas...

Dando buena cuenta de la comida. 

La bonita localidad de Begues y al fondo Montserrat. 

Alcanzamos la meseta de la que se desprende el Puig de Les Agulles (552 m). 

El Puig de Les Agulles y debajo Gavà. 

Continuamos con el sube-baja, descendiendo al Coll de del Sostrell (475 m), para luego ascender al punto culminante de la etapa, La Morella, a 594 m de altura. A nuestra izquierda queda el clausurado basurero que ocupaba el idílico Vall de Joan, adonde iban las basuras de Barcelona y alrededores. 

Bajando al Coll de del Sostrell. A la izquierda el "restaurado" Vall de Joan, 
aunque siguen saliendo emanaciones de metano, y a la derecha La Morella. 

El descenso al Coll de del Sostrell es muy rocoso pero agradable.  

Ascendiendo hacia La Morella. 

Me resultó muy curioso ver boj (Buxus sempervirens)
 en tan árido y rocoso terreno, entre brezos y carrascas. 

Mirando hacia el Oeste el Montmell. 

El grupo en La Morella, a casi 600 m de altura. 

La cima está afeada por una horrible construcción. 

Suerte que nuestras chicas compensan el paisaje...

No una sino dos, "amorrades al piló" (María Jaén). 

La tarde va cayendo y nos queda un descenso sostenido hasta Garraf. La primera parte de esta bajada nos lleva hasta el Pla de Querol y La Pleta, donde está ubicado en Centro de Información del PN del Garraf. La zona es un paraíso para los espeleólogos, aunque no tuvimos tiempos de asomarnos a las numerosas simas o avencs que vimos por el camino. 


Bajando de La Morella. Sobra esa horrible construcción y la cruz. 
Las montañas no son patrimonio de ninguna religión.
Ya estaban cuando no existía ninguna de ellas. 

Primero bajamos por pista. Luego tomaremos una carretera asfaltada. 

Antiguos corrales para el ganado. Encima lo que 
supongo que es un radar meterorológico. 

Roca caliza, que se disuelve para hacer cavidades subterráneas. 

Las simas o avencs están bien marcadas. 

Fugazmente atisbamos las playas de Castelldefells. 

Bajando por carretera hacia La Pleta. 

Los paisajes tienen una singular belleza, especialmente al atardecer. 

Otra muestra de esta afirmación. 

La Pleta, donde está el Centro de Información del PN del Garraf. 

El sol se va poniendo y apretamos el paso. Nos olvidamos de una enorme cantera y tomamos un sendero que en una larguísima lazada nos lleva casi hasta el puerto de Castelldefells, para luego acercarnos de nuevo al puerto de Garraf. Acabamos ya casi de noche en la estación de RENFE, donde tomamos el tren de vuelta a Parets del Vallès. 


Caminando a contraluz. 

Hemos descendido un buen trozo. La placa caliza de la derecha
debe hacer las delicias de la escalada por adherencia. 

Tomamos un camino, dirección Este. 

Tenemos debajo el puerto de Garraf y la estación del tren. 

Pero el camino se aleja dirección Castelldefells. 

Pino superviviente de los incendios y debajo unos palmitos. 

Tanto nos hemos ido hacia el Este que llegamos al puerto de Castelldefells. 

Pero de nuevo volvemos hacia el Oeste, como nos marca Eli. 

Para llegar a la estación de RENFE. 

Esperando el tren. Suerte que no es la R3...

En un tren de dos pisos. Nos espera una ducha y una merecida cena. 


Enlace 22º Etapa: de Garraf a Vilanova i la Geltrú. Pinchar aquí. 


Enlace 19º Etapa: del Baixador de Vallvidrera a Sant Vicenç del Horts. Pinchar aquí.