Entre cielo y mar

Entre cielo y mar

martes, 2 de enero de 2018

GR92: 28º etapa: de l'Hospitalet de l'Infant a l'Ametlla de Mar.

GR 92: l'Hospitalet de l'Infant-La Rojala-Vandellós-l'Almadrava-Calafat-Sant Jordi d'Alfama-l'Ametlla de Mar. 
(13 de Diciembre de 2015)

Datos técnicos: 22,4 km, 647 m de desnivel positivo y 6,5 h de marcha con paradas.  Agua y comida en casi todo el trayecto, al realizarse por diversas localidades costeras y turísticas. Los 647 m de desnivel son los oficiales, pero yo creo que es un error, ya que La Rojala no pasa de 200 m y dudo que hiciéramos casi 400 m más de desnivel por la costa. 

Ya nos vamos acercando al final del GR92. Esta etapa nos llevará hasta l'Ametlla de Mar, ya con las tierras del Delta del Ebro muy cerca. Tiene el inconveniente de que tiene que evitar en su primera parte la central nuclear de Vandellós, por motivos obvios. Afortunadamente a partir de aquí recupera la línea costera, por un sector de la costa catalana poco conocido, desgraciadamente. 

De nuevo es una etapa que permite la aproximación y la vuelta con tren, aunque si la memoria no me falla hicimos el traslado en autobús, más cómodo y rápido en este caso. Es posible que me equivoque. Que me corrijan los que tengan las neuronas más frescas. 

Salimos de l'Hospitalet de l'Infant siguiendo la linea costera. Llegamos hasta una curiosa edificación llamada el Templo del Sol. Nada que ver con el cómic de Tintín. En realidad es un camping naturista, por lo que lo del culto al sol más que religioso parece que es otro tipo de adoración. 



Saliendo de l'Hospitalet de l'Infant. Seguiremos la linea costera hasta 
el pie de La Rojala, que vemos en el margen izquierdo de la imagen. 

Amanecer con un barco pesquero, posiblemente del puerto de Cambrils. 

Seguimos caminando paralelos a la Platja de l'Arenal. 

Subimos a un pequeño montículo. 

Desde el que vemos ya el camping naturista El Templo del Sol. 

Tiene una curiosa torre. La bordeamos por la derecha para subir a La Rojala. 

Solarizando...

Abandonamos un buen trozo la costa para evitar la central nuclear de Vandellós, ya que refrigera su reactor en el mar y no se permite el paso. Para ello ascenderemos en primer lugar a La Rojala, magnífico mirador sobre las montañas de Vandellós y la Platja del Torn. El camino sigue un estrecho sendero, entre matorrales típicamente mediterráneos. 

Luis inmortalizando el momento. El resto del grupo ya sube por el camino. 

Pasamos por una antigua plataforma de baterías de la Guerra Civil. 

Toca una buena subidita por el estrecho camino. 

Dejamos debajo el islote de la Platja del Torn. 

El camino se las trae. 

Mirando atrás l'Hospitalet de l'Infant y el "Templo del Sol". 
El pobre Francesc lo pasó fatal en este tramo por su espalda.
Creo recordar que lo operaban en 1-2 semanas.  

Llegando a La Rojala (189 m). 

Reflejos sobre la Platja del Torn. 

Detalle. 

Foto de grupo en La Rojala. Francesc lo consiguió. A Manuela y Carmen
les sigue gustando asirse a algo duro y enhiesto, como en casi todo el GR92. 

Empezamos a descender en dirección a la carrera nacional y la autopista. 

Parece mentira que este romero (Rosmarinus officinalis
sea capaz de crecer en tan minúscula oquedad. 

Platja del Torn. 

Detalle de su característica islote. 

La parte menos bonita e interesante de la etapa viene ahora. Hay que recuperar la costa pasada la central nuclear de Vandellós a la altura de l'Almadrava, lo que supone transitar entre carreteras y autopistas. Aprovechamos para desayunar junto a unas edificaciones abandonadas. 

Bajamos de La Rojala y cruzamos la carretera. 

Seguimos por pista, paralelos a las autopistas, hasta el coll de Balaguer. 
Luego empezamos a descender hacia la zona de la central de Vandellós. 

Algún tramo esta asfaltado por lo empinado que es.
Fijaros que Carmen se pone de lado. 

Toca un merecido desayuno, Se ve la pista por la que hemos bajado. 

Mirando hacia las montañas de Tivissa y Vandellós. La localidad de Vandellós,
 que da nombre a la central nuclear, está detrás de estas escarpadas sierras. 

Como podeís ver toca rodear la central nuclear. 

Seguimos paralelos al minitrasvase del Ebro. 

Surrealistas texturas de las hojas del agave, pita 
o atzavara en catalán (Agave americana). 

Los pinos ocupan los antiguos bancales  con muros de piedra seca,
antaño ocupados por olivos y viñas. Que pena...

Cruzamos por debajo de la AP-7. 

Y por encima de las vías de RENFE.  Al fondo la  central nuclear
Vandellós 2 y la Rojala, de donde venimos por el GR92. 

Nos dirigimos rectos hacia la costa, ansiando reencontarnos con el mar. Lo conseguimos en l'Almadrava, al lado de Calafat, enclave conocido antaño por su circuito y ahora más por ser un enclave turístico. 

Iglesia en l'Almadrava. 

Las casas de esta urbanización son bastante bonitas, en un estilo ibicenco. 

Jugando con las formas. 

Al fondo Calafat desde l'Almadrava. ¿Qué fotografía Manuela?

Pues esto...

A mi me gustó este grupo de aves marinas. Se ve una gaviota patiamarilla 
gaviá argentat (Larus cachinnas) y varios ejemplares de gaviota
 vulgar o gavina reidora (Larus ridinbudus) y de charrán 
común o xatrac comú (Sterna hirundo). 

Empezamos ahora el recorrido más interesante de la etapa, hasta l'Ametlla de Mar, por pequeñas calas entre acantilados de poca altura pero muy bonitos. La zona está bastante urbanizada pero basta mirar al mar para olvidarse de las construcciones. Pasamos por multitud de calas. Un primer tramo nos lleva hasta la platja de Calafató.  

Jugando con las texturas. La roca es una especie de conglomerado. 

Diagonal con rocas y algas secas. 

El agua es tan cristalina como en la Costa Brava. 

Tras los acantilados el puerto deportivo de Calafat. 

Bonitas inforescencias del brezo, bruc d'hivern (Erica multiflora). 

Mirando atrás vemos la modesta altura de los acantilados. 

Las casas llegan hasta el mismo borde del acantilado. 

Me encantan las carnosas hojas del agave, pita o atzavara. 

Dan mucho juego fotográfico. 

Pasado el puerto de Calafat llegamos a la cala Llobeta. 

Mirando atrás vemos el espigón del puerto y la entrada de la cala Llobeta. 

Carlos muy bien acompañado. 

Francesc ya estaba más recuperado. 

El sol lo pillaremos casi siempre a contraluz. El problema del GR92 
es que por orientación las mejores fotos son mirando atrás. 
Fotográficamente sería mejor hacerlo de Sur a Norte. 

Platja del Calafató. Es muy bonita. 

Aunque no tanto como nuestras chicas. 

Unas texturas...por favor...

Contraluz en la platja del Calafató. Yo veo un monstruo a la derecha,  
Manuela: Se parece a Godzilla, no a un camello jejeje...

Volvemos a ascender para recuperar el camino por los acantilados. 

Seguimos caminando hasta el Port de Cala Llisses en Sant Jordi d'Alfama, para continuar hasta el Castell de Sant Jordi, antiguo fuerte militar del Siglo XVIII, construido por orden de Carlos III. Este trozo del GR92 es muy variado e interesante como vereís a continuación. 

Dejamos atrás la platja del Calafató. 

Seguimos hacia adelante por estos acantilados bajos. Al fondo 
vemos  el Port de Cala Llisses en Sant Jordi d'Alfama.  

Lo que os decía: la mejor luz siempre mirando atrás. 

Dan ganas de bucear en estas aguas. Hay extensas praderas de poseidonia, 
planta marina vital para el ecosistema y desgraciadamente en regresión.  

El camino sigue los mojones de algún Ministerio. No entiendo su función, 
por lo que mas que de un Ministerio deben de ser de un...Misterio, 
parafraseando a Matís Prats júnior jejeje...

Pasamos por una zona muy bonita llamada Les Tres Cales, 
al ser efectivamente tres: cala d'Olles, Trèbol i Sures. 
Sobran los comentarios a pie de foto. 









Cualquier momento es bueno para una foto de grupo. 

Imitando la foto del GR11. 

Pequeña laguna al fondo de la cala Sant Jordi, poco antes de llegar al castillo. 

Castell de Sant jordi. El diseño fué de Sèbastien La Prestre de 
Vauban, que llegó a ser mariscal de Francia. 

Los lectores mas avezados se habrán dado cuenta de que este personaje histórico fué el maestro del ingeniero militar de ficción Martín Zubiría en la novela Victus de Albert Sanchez Piñol. Nuestro divertido y querido Zubiría adoraba al mariscal y las páginas en que narra su aprendizaje en el castillo de Bazoches son de las más divertidas del libro. Ahí va la imagen del mariscal, famoso por sus diseños de fortificaciones.  

 Sèbastien La Prestre de Vauban

Patio del castillo. 


El GR92 prosigue hasta l'Ametlla de Mar por un rosario casi interminable de pequeñas calas que hacen la delicia del caminante. Suerte que con Google Earth las puedo identificar. Basta con girarse hacia el mar para olvidarse de las urbanizaciones. Vamos con ellas. 


Bajando a la cala del Vidre. 

 Mirando atrás la cala del Vidre y al fondo la montañas de Tivissa y Vandellós. 

 Cala Forn. 

De nuevo la cala Forn queda con mejor luz mirando atrás. 
  
Pasada la cala Forn  el camino pasa por una serie de salientes. 
Al fondo vemos el Castell de Sant Jordi. 

Aunque hay menos calas arenosas el paisaje es delicioso. 

Cala Mosques. 

Un paraíso para el buceo o para ir en kayak. 

Útilísima asa en el camino, que en este tramo subía de golpe.

Me estoy clavando las piedras en el culo...pero hay que posar. 

Ahora en plan chica Martini. 
  
No nos cansamos de contemplar el mar. 

Llegamos a una pequeña roca foradada. 

Mirando a un lado. 

Y hacia el otro lado. 

Joven de gaviota patiamarilla  gaviá argentat (Larus cachinnas). 

El litoral pierde altura, con el bosque casi tocando el agua. 

Ni siquiera nos molestan algunas casas. 
    
Cala del Torrent del Pi. 

Los acantilados ganan de nuevo altura. 

Nos regrupamos tras bordear un muro por un túnel de vegetación. 

De nuevo volvemos la vista atrás. 

Cala Xelín.  

Bajamos a una nueva cala: la platja de l'Estany Tort

No me digaís que no son bonitas estas texturas...

 Un nuevo monstruo antediluviano se asoma a la playa. 

Estany Tort, en la playa de igual nombre. 

Vista de la platja de l'Estany Tort. 

Seguimos por el camino de ronda, pasando junto a unos bunkers. 
Al fondo un gran grupo de gaviotas descansaba en el agua. 

Afrontamos ahora otro sector de acantilados, más altos. 

 Descubrimos una auténtica Roca Foradada. Otra para mi colección. 



Este trozo está lleno de escollos. 

Mirando atrás vemos un magnífico palmito (Chamaerops humilis). 

Seguimos viendo figuras que despiertan nuestra imaginación. 
 
Siempre hay que mirar atrás...

Platja de Pixavagues. Curioso nombre. 
   
Platja Alguer, ya en l'Ametlla de Mar, con las últimas luces del día. 

Puerto de l'Ametlla de Mar. 

Final de etapa en el puerto, con múltiples establecimientos para refrescarnos. 




Enlace 29º Etapa: de l'Ametlla de Mar a l'Ampolla.  Pinchar aquí. 


Enlace 27º Etapa: de Cambrils a l'Hospitalet de l'Infant. Pinchar aquí. 












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